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NO A LA MODIFICACIÓN DE LA LEY DE GLACIARES. EL AGUA NO SE TOCA.
Declaración conjunta CTA-T y CTA-A por modificación Ley de Glaciares
Declaración conjunta Central de Trabajadoras y Trabajadores de la Argentina (CTA-T) y Central de Trabajadores de la Argentina – Autónoma – (CTA-A) ante el proyecto de modificación de la Ley N° 26.639: de presupuestos mínimos para la protección de glaciares
En el año 2010, año del Bicentenario de la Revolución de Mayo, nuestro pueblo movilizado logró la sanción de la llamada “Ley de Glaciares”, que impide la explotación minera, hidrocarburífera, la instalación de industrias o construcción de obras que puedan modificar el ciclo natural del agua en forma de glaciares y zonas periglaciares. Además, la Ley creó el Inventario Nacional de Glaciares que debía actualizarse cada cinco años, tarea a cargo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales –IANIGLA-, organismo dependiente del CONICET.
La definición de “ambiente periglacial” es un área donde no necesariamente hay un glaciar, pero que se caracteriza por suelo congelado y que posee ciclos de congelación y descongelación del terreno que posee agua. El proyecto mileísta busca ignorar las zonas periglaciares para entregarlas a proyectos mineros, sin discusión científica y sin comprobación alguna.
El Inventario es el encargado de determinar claramente los “ambientes periglaciares”, constituidos por glaciares de escombros y suelos congelados que aportan al caudal de ríos y que, por principio precautorio, la ley obliga a proteger como reservas estratégicas de agua de extrema pureza.
Acompañado por gobernadores comprometidos con el modelo extractivo de negocios mineros y destructivo de la vida, el proyecto modificatorio de la Ley obtuvo media sanción en el Senado, en febrero de este año. Bajo las falsas consignas de: “ordenar el marco normativo vigente”, “consolidar un esquema de federalismo ambiental” y “desobstaculizar el desarrollo económico del país”, se pone en vilo la preservación estratégica del territorio periglacial que representa la mayor fuente de aporte hídrico proveniente del deshielo que revitaliza lagos, arroyos, ríos y provee de agua a innumerables comunidades para el consumo humano, la ganadería, agricultura, actividades industriales y turísticas, interviniendo directamente en la regulación del clima y el sostenimiento de una biodiversidad ecosistémica única.
Pero además, en un aparente intento de consulta y convalidación de la opinión pública, se llamó a Audiencias Públicas los días 25 y 26 de Marzo con inscripción abierta hasta el 20/3. La inscripción, que ya supera las 80.000 personas, muchas de ellas representantes de organizaciones, entre quienes por supuesto están referentes de nuestras Centrales, revela el interés de nuestro pueblo por defender la vida y la principal fuente dadora de vida que es el agua.
A pesar de los pedidos de la oposición de ampliar los días de Audiencias, el bloque de diputados de La Libertad Avanza, se negó a modificar el mecanismo de un día presencial y otro remoto, limitando el número de participantes a poco más de un centenar de personas; y propuso que en lugar de acceder a la audiencia convocada, los inscriptos, deberán enviar “videos breves” y/o “textos”.
La CTA T y la CTA A denunciamos la defraudación y manipulación política de un mecanismo democrático como el de Audiencia Pública que, tal como su nombre lo indica, supone la escucha de la voz de la ciudadanía. Por otra parte, el no cumplimiento del Acuerdo de Escazú, primer Tratado Ambiental de América Latina y el Caribe vigente desde 2021, que garantiza el acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales.
Además, declaramos y establecemos una posición política fundamental: en un contexto de crisis climática mundial y de retroceso de glaciares, proteger estos ecosistemas es esencial, porque significa defender la vida de la que somos parte.
Cualquier modificación a leyes que protejan “la casa común”, en manos de un gobierno que niega el cambio climático y sólo favorece el negocio y el extractivismo a gran escala de un puñado de corporaciones, se enfrenta con los intereses del pueblo.
A 50 años del golpe de Estado de 1976, no olvidamos que lo que está en disputa es un modelo de país que no tiene en cuenta a sus trabajadores y trabajadoras, y seguimos luchando por más justicia, porque la Justicia Ambiental también es Justicia Social.
NO A LA MODIFICACIÓN DE LA LEY DE GLACIARES. EL AGUA NO SE TOCA.


