El periódico Ejes del mundo dialogó con los referentes sindicales Hugo Yasky, Héctor ’Gringo’ Amichetti, Walter Correa, Omar Plaini y Esteban ’Gringo’ Castro. Se adjunta al pie la versión en pdf.

“Si la marcha es
multitudinaria y
logramos mostrar un
acto de unidad, si el
movimiento sindical
recupera la iniciativa
y está en condiciones
de convocar a otros
sectores empezamos
una historia donde,
en lo más oscuro de
la noche, empieza a
aparecer la luz y, quizás,
el 17 sea ese momento.”

Hugo Yasky

En diálogo con Ejes, el Secretario General de la CTA y Diputado Nacional, Hugo Yasky, denunció la necesidad de los grupos económicos de caotizar la economía y precipitar un estallido social. Marcó como punto de inflexión en la correlación de fuerzas el retroceso del gobierno con Vicentín. Planteó que la salida de la crisis política y del golpe en marcha, sólo es posible con todos los sectores del pueblo unidos y movilizados, siendo la convocatoria del 17 de Agosto un primer paso en ese camino.

En el marco del primer aniversario del Ejes del Mundo, un diario hecho por trabajadores para trabajadores, charlamos con Hugo Yasky el maestro, Secretario General de la CTA y Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires.

Eje del Mundo (EdM): ¿Cómo estás viendo la situación de los trabajadores, en este contexto mundial, regional, nacional?

Hugo Yasky (HY): Creo que después de la pandemia el mundo es todavía más desigual que antes de la misma. Muchos aventuraban la idea de que la pandemia iba a significar una lección, que el neoliberalismo iba a quedar desnudo y que se iba a volver a revalorar el papel del sector público y el papel del Estado. Es probable que para mucha gente sencilla eso haya ocurrido, pero en la práctica la riqueza se concentró cada día más, se extendió, digamos, creció la pobreza en todo el planeta, las desigualdades se ampliaron mucho más. Y en América Latina esto generó una paradoja porque los gobiernos de derecha neoliberal fueron cediendo terreno ante las resistencias populares, las movilizaciones de Chile, de Colombia, la crisis que vivió la burguesía dominante en Perú con la emergencia de Castillo, lo mismo lo de Bolivia la restauración del gobierno el MAS en Bolivia. Son todos hechos que de alguna manera muestran como que hay una reacción de los pueblos de América Latina ante un mundo cada vez más hostil y una realidad social cada vez más desigual, donde los sectores populares, siendo de alguna manera los que pagan con sus privaciones, la concentración de riqueza y la concentración del poder, así que creo que es un mundo bastante contradictorio, porque a pesar de que crece la desigualdad, por lo menos en nuestra región, crece la esperanza de cambios políticos, como esperamos que se produzca también en Brasil si Lula, como todo lo indica, llega a la presidencia.

EdM: Efectivamente. Estuvimos el jueves pasado en el Plenario de la Militancia política organizado por la CTA y de la CGT en la casa del PJ en Moreno y en donde remarcabas la conciencia de los pueblos de la región, que ya no estamos dispuestos a seguir subordinados al imperio. En ese mismo encuentro, Rafael Freire Neto, el Secretario General de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas, planteaba también el papel de la Argentina con respecto a Latinoamérica. Queríamos preguntarte, ¿cómo ves vos a los compañeros y las compañeras de la CTA con respecto a este momento, qué vienen discutiendo, que se vienen planteando?

HY: Y, creemos que estamos en un momento crítico, porque a las propias inconsistencias de la política del gobierno del Frente de Todos, sobre todo los zigzagueos, las marchas y contramarchas, esos grises que estuvieron presentes durante toda la gestión donde uno puede rescatar la política pública que se llevó adelante en plena pandemia, pero después no hubo avances significativos que permitieran construir una correlación de fuerzas más sólida para enfrentar a los grupos de poder local, ¿no? Un caso emblemático fue lo de Vicentín, todas las centrales sindicales, creo qué es lo que fue la única vez que todas las centrales sindicales apoyamos una iniciativa común durante el gobierno y bueno, creo que todo eso ha hecho que hoy estemos en una situación crítica. Los grupos de poder dominante olfatearon que tenían frente a sí un gobierno que no estaba bien parado y han iniciado una embestida brutal, que la hemos visto en el último mes con la corrida cambiaria, el intento de empujar el gobierno a una devaluación brutal, que significaría el principio del fin. Porque creo que si el gobierno devalúa como pretenden los grupos de poder, llegaríamos al final del mandato, si llegamos, escupiendo sangre. Hay muchos que sienten que es el momento de caotizar la economía, porque se imaginan un regreso caminando sobre los escombros de lo que quede en la Argentina, creo que en el caso de Mauricio Macri es evidente que la hipótesis más segura que tiene para volver a ser presidente en Argentina es si todo está en el aire y está jugando muy fuerte para eso. Entonces creo que en esta situación es clave el papel del movimiento popular y de la clase trabajadora. El ingreso de Massa al gobierno lo fortalece, le da más volumen político a la alianza del Frente de Todos.

También es cierto que todo esto se da en un contexto en las reservas prácticamente están tocando cero, tenemos las defensas bajas. Y la embestida yo creo que tiene que ver con que eligieron el momento en el que estábamos más débiles para tratar de llevarse puesto al gobierno. Sueñan con un final anticipado de mandato, el final anticipado de mandato, presupone una crisis social que dispondría a sectores muy amplios de la población a aceptar un ajuste y predispondría a los sectores populares a una actitud pasiva frente a un tratamiento de shock que incluiría, como ellos anuncian, en las primeras cien horas la reforma jubilatoria, la generación de un sistema jubilatorio con una parte privatizada, la reforma laboral, la modificación en cuestiones que tienen que ver con la supervivencia de los trabajadores, como por ejemplo la garantías de la recomposición de los salarios a través del paritarias libres. Y creo que en ese contexto necesitamos establecer la unidad del campo popular y también la presencia de los trabajadores y del movimiento social en las calles. Cuando decimos la presencia hablamos de la movilización, lo del 17 de agosto es un primer paso muy importante, pero creo que hay que construir una convocatoria que, con eje en el movimiento sindical, establezcan, una red que constituya una especie de bloque social para enfrentar a los sectores dominantes, que tenga participación del movimiento de mujeres, de los movimientos sociales, las organizaciones barriales, de la militancia política, de los organismos de derechos humanos, del movimiento estudiantil, de los sectores de la pequeña y mediana producción. Creo que hay que conformar un movimiento que tenga la capacidad de poner en la calle la energía y
el voltaje político que en esta etapa el gobierno está imposibilitado de jugar a fondo.

EdM: De cara a la movilización del 17, ¿hay algo que te gustaría decirle a los trabajadores y trabajadoras de los barrios? Sobre todo, ¿cuáles son esas tareas inmediatas que tenemos planteadas frente a esta coyuntura que vos decís, de la preparación de un golpe y de la desestabilización?

HY: Creo que tenemos los trabajadores y las trabajadoras, en primer lugar, que ser conscientes de que en gran medida la posibilidad de salir de esta crisis sin aplicar la receta que propone el neoliberalismo, que significaría más de lo mismo: más ajuste, más dolor para nuestro pueblo, más desigualdades, más pobreza. Los únicos que podemos construir una salida de esta crisis, que revierta este destino al que nos quieren empujar los sectores del poder económico financiero, es la movilización. No solamente hay en juego cuestiones que tienen que ver con la economía, fundamentalmente lo que hay es una reacción política, y yo creo que, intuitivamente, muchísimos trabajadores saben que, así como en su momento el peronismo fue proscripto, su líder, Perón, su militancia, muchas veces a través de avances represivos.

Hoy en la Argentina están intentando naturalizar la persecución política nuevamente, a través de un aparato de justicia que funciona claramente subordinado a los mandatos de poder político del círculo de los poderosos. Y en ese sentido el intento de poner a Cristina en un banquillo de los acusados, armando causas que son absolutamente sustentadas en mentiras, en acusaciones falaces, en pruebas que se presentan ampulosamente en los medios de comunicación pero que carecen absolutamente de sustento, en fiscales que se convierten en figuras en la farándula y aparecen anunciando, de manera aparatosa, “toneladas de pruebas” que carecen en absoluto en una sola cosa que pueda ser demostrable. Todo esto va en la misma línea del intento de criminalizar la protesta social, la forma en que los poderosos entienden que en este momento pueden avanzar es proscribiendo a Cristina Kirchner y criminalizando la protesta social. Por eso la marcha del día 17 de agosto, hay muchísima gente, millones de compañeros y compañeras en el país que saben que puede marcar un antes y un después. No hay soluciones mágicas que se den en un solo día, desde ya, el 18 de agosto seguiremos enfrentando situaciones muy difíciles, pero si la marcha es multitudinaria como todo indica, si logramos mostrar un acto de unidad, si el movimiento sindical recupera la iniciativa y está en condiciones de abrir los brazos y a convocar a otros sectores, creo que empezamos quizás una historia donde, en lo más oscuro de la noche, empieza a aparecer la luz, y creo que, quizás, el 17 sea ese momento.

HY: Nos vemos el 17. Un abrazo. Muchas gracias.

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