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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina CTA-T</title>
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	<description>CTA-T, central sindical que agrupa a sindicatos y movimientos sociales en defensa de los derechos laborales y populares en Argentina.</description>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina CTA-T</title>
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		<title>FPV POL&#201;MICA / El gran r&#237;o, los brazos, el delta</title>
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		<dc:date>2016-01-18T19:08:00Z</dc:date>
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		<dc:creator>Gabriel Fern&#225;ndez*</dc:creator>


		<dc:subject>Enfoque</dc:subject>

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&lt;p&gt;Si abrevamos en el concepto de contradicci&#243;n, hallaremos varias opciones interpretativas. Nos interesa, sin cerrarnos, esa variante inteligente que mientras admite la existencia del contraste, sabe o al menos intenta, diferenciar entre el principal y los secundarios. Todo esto acompasado por apreciaciones m&#225;s cotidianas: el ser humano es muy variado, por tanto su proceder es diverso. Y lo es a&#250;n cuando proceda colectivamente de modo unificado. &#191;Y el movimiento obrero? Ya veremos. &lt;br class='autobr' /&gt; Por (&#8230;)&lt;/p&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Si abrevamos en el concepto de contradicci&#243;n, hallaremos varias opciones interpretativas. Nos interesa, sin cerrarnos, esa variante inteligente que mientras admite la existencia del contraste, sabe o al menos intenta, diferenciar entre el principal y los secundarios. Todo esto acompasado por apreciaciones m&#225;s cotidianas: el ser humano es muy variado, por tanto su proceder es diverso. Y lo es a&#250;n cuando proceda colectivamente de modo unificado. &#191;Y el movimiento obrero? Ya veremos.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Por estas horas, como ratificando el decir de sus adherentes duros en las semanas recientes, Cristina Fern&#225;ndez de Kirchner se refiri&#243; a los &#8220;dirigentes sindicales&#8221;. Lo hizo con dos asertos esenciales, en pocos minutos de charla grabada por un celular: son todos m&#225;s o menos parecidos, los meti&#243; en la bolsa, y son ajenos, pues los derechos los defiende cada miembro del pueblo sin intermediarios, cada integrante &#8220;empoderado&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Late all&#237; &#8211;CFK no lo dice, seamos honestos- pero late, otra dualidad con intensidad pol&#237;tica: kirchnerismo &#8211; peronismo. De la objeci&#243;n al reclamo por el impuesto a las ganancias se pasa, en lo t&#225;cito, a recriminar ausencias e indisciplinas. Alejamientos. Pero m&#225;s por debajo a&#250;n se palpa, al menos lo siente quien vivi&#243; varios per&#237;odos y no s&#243;lo el m&#225;s reciente, aqu&#233;l antiguo disconformismo, aquella lejana incomodidad, de las capas medias del movimiento para con los sindicalistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto no lo hace saber nuestra l&#237;der m&#225;s votada y sin dudas portadora de logros gubernamentales extraordinarios que hemos marcado sin cesar en estas p&#225;ginas, pero si lo manifiestan con total franqueza los militantes m&#225;s duros de su vertiente: ahora no reclaman, ahora donde est&#225;n, son unos traidores, pactaron con Macri, etc. Usted los lee continuamente, o usted dice y escribe esas mismas cosas lector, y sabe a lo que nos referimos sin exagerar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, el dilema no es sencillo. Hemos indicado que se trata de militantes de nuestro movimiento; no estamos hablando de esos gorilones que odian a Cristina, al kirchnerismo, al peronismo, al populismo, a Ch&#225;vez y a todo lo mejor que construy&#243; Am&#233;rica latina en la D&#233;cada realmente Ganada. Por tanto, en primera instancia: tienen pleno derecho a debatir y a plantear diferencias. No viene por ah&#237; la objeci&#243;n de este texto; ya ver&#225;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vamos un tranco hacia atr&#225;s. Un pu&#241;ado de dirigentes se desprendi&#243; del movimiento nacional hace varios a&#241;os. Grave error que puede equipararse con el delet&#233;reo concepto de traici&#243;n. Pero resultaron eso: un pu&#241;ado de dirigentes que en modo alguno representan a los centenares y m&#225;s de sindicatos y sindicalistas que permanecieron firmes junto al gobierno nacional y popular. Para empezar entonces, una generalizaci&#243;n es injusta, aunque adem&#225;s err&#243;nea. Si el conjunto del sindicalismo hubiera aceptado la coordinaci&#243;n de las corporaciones, empezando por Clar&#237;n, el gobierno de Cristina hubiera ca&#237;do antes de los comicios del 22 de noviembre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego, es pertinente se&#241;alar que tras la fuga de esos pocos sindicalistas, el gobierno impuls&#243; la creaci&#243;n de una agrupaci&#243;n juvenil asentada en empleados del Estado. Esto hay que decirlo, porque no es eso lo que est&#225; mal: ser militante no es ser &#241;oqui, ser militante es entregar la vida cotidiana al mejoramiento del pa&#237;s. Eso son los pibes a los cuales hacemos referencia. El problema es que un agrupamiento de esa naturaleza, no est&#225; en condiciones de conducir hegem&#243;nicamente un movimiento brav&#237;o como el peronismo y mucho menos, de disciplinar al gremialismo en la Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No se trata de un deber ser. Es una realidad. La mayor&#237;a de los sindicatos argentinos no traicionaron nada en este per&#237;odo. Han crecido gracias al proceso industrializador impulsado por el kirchnerismo, lo han agradecido y han movilizado&#8230; hasta que se lo permiti&#243; esa hegemon&#237;a juvenil. Porque cr&#233;ase o no, en este per&#237;odo los sindicatos integraron a una masa enorme de nuevos militantes de base; delegados, activistas, pibes que tambi&#233;n se lanzaron a bregar por un mundo mejor&#8230; pero que poseen diferencias sociales con los antedichos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Meses atr&#225;s, cuando todav&#237;a el debate en el movimiento se asentaba en qui&#233;n ser&#237;a el candidato y si se ganaba en primera o segunda vuelta, un dirigente sindical de extrema confianza dijo a este periodista &#8220;estuve pensando; est&#225; muy bueno lo de los patios de la Rosada cuando habla Cristina, muy bueno&#8230; pero &#191;sab&#233;s qu&#233;? &#161;Son patios blancos!&#8221;. Le pregunt&#233; que quer&#237;a indicar y explic&#243;: &#8220;Nuestros pibes no pueden entrar, van y quedan afuera, despu&#233;s ya no van, es todo de La C&#225;mpora, y nada m&#225;s, son chicos macanudos, pero est&#225;n dejando fuera a trabajadores de su misma edad, que quieren ir a &#161;respaldar a Cristina! Ah&#237; tenemos un problema&#8221;, se&#241;al&#243;, perspicaz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y m&#225;s. En di&#225;logo m&#225;s reciente con un sincero &#8211;en privado- militante de la famosa agrupaci&#243;n juvenil en cuesti&#243;n, asever&#243;: &#8220;Tambi&#233;n &#191;era necesario que tuvi&#233;ramos todos todos los cargos en las listas y la mayor&#237;a de los funcionarios en los ministerios?&#8221;. Est&#225; claro. Quien suponga que esto es propaganda de La Naci&#243;n que lo crea y entonces no se habla m&#225;s, la verticalidad se impone para todos y todas y no se discute nada. Pero el movimiento nacional discute, corcovea, se enoja y plantea. Porque si no, los errores se repiten. Por ejemplo: &#191;A nadie se le ocurri&#243; que los sindicatos afines, los que se quedaron valga la reiteraci&#243;n, merec&#237;an puestos adecuados en el Ministerio de Trabajo? &#191;Nadie supuso que para mejorar la actividad electoral el sindicalismo ten&#237;a derecho a insertar candidatos en las listas?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pregunta simple: &#191;Por qu&#233; no?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es decir, el alejamiento se fue construyendo paso a paso, desde la asunci&#243;n de Cristina hasta el presente. Deriv&#243; en la formaci&#243;n de un frente con identidad peronista al costado del Frente para la Victoria &#8211;a nuestro entender el FPV es la verdadera representaci&#243;n del movimiento nacional- y concluy&#243; con una fuga de votos apreciable. Esos votos no pod&#237;an ser contenidos en su totalidad porque estaban influenciados por otros factores, especialmente medi&#225;ticos, pero si parcialmente de haberse elaborado con m&#225;s tacto el v&#237;nculo con el movimiento obrero organizado y con sectores de identidad peronista hist&#243;rica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No renegamos de nuestras palabras: hemos se&#241;alado oportunamente que el pueblo argentino vota populismo de centroizquierda y podemos realizar una narraci&#243;n ajustada, comicio por comicio en el orden ejecutivo nacional, que refrenda el comentario. Alguien dir&#225; que los sindicatos no encarnan claramente ese perfil de centroizquierda. Entonces se&#241;alamos: no conocen a los gremios y a sus dirigentes que quedaron de este lado de la l&#237;nea; no son nazis, ni fascistas ni corporativistas. Son compa&#241;eros con ideas bastante avanzadas y ya muy distantes de Moyano, ni qu&#233; hablar de Barrionuevo o Venegas. No los conocen porque muchos militantes de las capas medias tambi&#233;n se gu&#237;an por la orientaci&#243;n que reciben de los medios concentrados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero adem&#225;s: no hay populismo sin sindicatos. Lo que es decir, como hemos indicado: no hay proyecto nacional sin movimiento obrero. La ausencia de Moyano se hizo sentir por su capacidad para arrastrar a la UTA, por la incapacidad propia para retener a la UTA, pero sobre todo por el destrato oficial hacia los sindicatos que se afirmaron en la defensa del Proyecto Nacional y Popular sin recibir un reconocimiento adecuado. Sin c&#225;maras ni medios para hacerse ver y o&#237;r (salvo los nacional &#8211; populares carentes de financiamiento) y sin reuniones adecuadas con las &#225;reas de Econom&#237;a, Trabajo y Desarrollo Social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien. Todo este texto tiene la intenci&#243;n de amalgamar lo que se est&#225; desperdigando porque ya est&#225; visto que con una sola vertiente &#8211;el kirchnerismo- aunque sea la m&#225;s votada y la m&#225;s movilizada, no se logra vencer. Vencer en toda la l&#237;nea, no s&#243;lo electoralmente, si se entiende. Y porque la reverberancia callejera de la adhesi&#243;n del movimiento obrero organizado es una de las grandes armas culturales del movimiento nacional para combatir las campa&#241;as comunicacionales imperiales. Porque el kirchnerismo es un peronismo y no puede desplegarse sin integrar a su contradicci&#243;n previa, no antag&#243;nica. Si la niega, pierde un componente de la elaboraci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si el kirchnerismo no es un peronismo, como pretenden algunos entusiastas, entonces el kircherismo es una agrupaci&#243;n de clase media motorizada por individuos desorganizados que se juntan en una plaza convocados desde las redes sociales para efectuar demandas justas. Eso est&#225; muy bien pero con eso no se ganan las elecciones ni la hegemon&#237;a cultural nacional. La responsabilidad siempre recae en el liderazgo mayor. Entonces, este es un texto, tambi&#233;n, destinado a respaldar a Cristina Fern&#225;ndez de Kirchner. A plantearle que sin el peronismo y sin el movimiento obrero organizado, ella pasar&#237;a de ser la jefa del movimiento en general, a la jefa de La C&#225;mpora. Y lo que queremos es que asuma integralmente el liderazgo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero el liderazgo est&#225; relacionado con la persuasi&#243;n. Cada sector debe sentirse reconocido por el conductor, porque cuando hay zonas de exclusi&#243;n la intensidad militante baja y los compa&#241;eros no saben bien qu&#233; hacer para apoyar un proceso que apoyan. Es com&#250;n entre los dirigentes que arriban al peronismo desde la izquierda malinterpretar nuestra historia y presuponer que este movimiento es elementalmente vertical. No lo ha sido, ni con Per&#243;n, no lo es ni puede serlo, pues sus variados componentes encarnan fuerzas reales que batallan por salir a luz, expresarse y obtener cuotas de poder decisorio. Por tanto, tampoco es &#8220;elemental&#8221;: eso del chorip&#225;n es un problema de La Naci&#243;n y sat&#233;lites, pero las ideas que fluyen por estos barrios son bien complejas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde Jauretche y Scalabrini hasta Ubaldini, desde Cooke hasta Laclau, desde Rearte hasta Ongaro, desde Walsh hasta Ferla, desde el programa de Huerta Grande hasta los 23 puntos de la CGT, desde Per&#243;n hasta Cristina pasando por N&#233;stor, por s&#243;lo citar un pu&#241;ado, se registran dentro del peronismo tremendos y violentos debates democr&#225;ticos &#8211;si, como discute nuestro pueblo, con energ&#237;a y participaci&#243;n- que a su vez encarnan intereses profundos y vigorosos. La anulaci&#243;n de esos cruces a trav&#233;s de la hegemon&#237;a verticalizada sobre una agrupaci&#243;n, que adem&#225;s carece de la organizaci&#243;n social de base adecuada, resulta letal y fuerza que los planteos emerjan descoordinados por aqu&#237; y por all&#225;. El intento de encauzar esa trayectoria en pensadores como Ricardo Forster, una simplicaci&#243;n costosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es claro que Cristina es jefa y cabalmente representativa. Es claro que La C&#225;mpora es num&#233;ricamente importante y ha canalizado una militancia joven y valiosa. Lo que no es claro es porqu&#233; la l&#237;der y sus compa&#241;eros no dialogan con el resto del movimiento para incluirlo y potenciar as&#237; su propio desarrollo. Ahora bien, si quienes ocupan ese lugar recurren a la sencilla caracterizaci&#243;n de toda disidencia como traici&#243;n (a este periodista, por caso), estaremos condenados a configurarnos como una vertiente de los sectores medios altamente movilizados pero sin posibilidades cabales de victoria ante deficiencias para abarcar el arco social propio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y adem&#225;s, sesgando hacia un detalle: &#191;qui&#233;n fue el genio que desde Canal 7 dispuso en los &#250;ltimos tres a&#241;os que en los actos p&#250;blicos y masivos del oficialismo se enfocara s&#243;lo las banderas de La C&#225;mpora? &#191;Creyeron que no se notar&#237;a que volcaban la c&#225;mara cuando arribaban el Evita, el Kolina, los sindicatos, los agrupamientos sociales? La direcci&#243;n period&#237;stica de las transmisiones de esos magn&#237;ficos eventos logr&#243; transformar enormes movilizaciones populares en festivales de muchachos porte&#241;os. Lo cual se constituy&#243; en un verdadero festival para los medios concentrados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la lectura del tiempo hist&#243;rico corto, puede suponerse que el kirchnerismo invent&#243; todo desde la nada. Esa puede ser incluso, la leg&#237;tima percepci&#243;n de sus hacedores. Leg&#237;tima pero equivocada. El pensamiento nacional con epicentro en el forjismo, el movimiento obrero pese a las defecciones y las organizaciones sociales en el &#250;ltimo tramo del siglo anterior, mantuvieron banderas que fueron retomadas. La gran gesta del 19 y 20 de diciembre del 2001 quebr&#243; la cerviz del neoliberalismo y abri&#243; las puertas al paso de la historia. Felizmente, el kirchnerismo observ&#243; esa herencia, se mont&#243; sobre ella y condujo la naci&#243;n hacia un progreso que a&#241;os antes resultaba impensable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La admisi&#243;n de ese decurso enriquece. Es doloroso que algunos compa&#241;eros supongan que desmerece los logros del tramo reciente: los realza como parte de una historia de luchas sorprendente, inteligente y heroica. Pero algo m&#225;s para terminar: es preciso sacudirse esa prevenci&#243;n social en contra de los sindicatos. Ese gesto cultural que aleja porque lleva a percibir ajenidad sobre un espacio vertebral del movimiento nacional y popular, y por lo tanto del Proyecto que con gallard&#237;a el kirchnerismo ha llevado adelante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los cambios los hacen los pueblos. Las franjas militantes contribuyen a acompa&#241;ar, esclarecer y organizar. Cuando se alejan y pretenden decirle a los pueblos todo lo que tienen que hacer, est&#225;n sustituyendo sus organizaciones, pero sobre todo sus ritmos, sus culturas, sus representaciones genuinas. Estamos a tiempo de ensamblar lo propio. Somos una potencia extraordinaria. Podemos ser una totalidad sin abandonar nuestras concepciones parciales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;*Director La Se&#241;al Medios / Area Period&#237;stica Radio Gr&#225;fica&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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