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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina CTA-T</title>
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	<description>CTA-T, central sindical que agrupa a sindicatos y movimientos sociales en defensa de los derechos laborales y populares en Argentina.</description>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina CTA-T</title>
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		<title>La Argentina como plusval&#237;a</title>
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		<dc:date>2016-03-14T13:13:41Z</dc:date>
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		<dc:creator>Declaraci&#243;n del Espacio Carta Abierta</dc:creator>


		<dc:subject>Enfoque</dc:subject>

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&lt;p&gt;Fuente: P&#225;gina/12 Por Espacio Carta Abierta &lt;br class='autobr' /&gt; La historia de un pa&#237;s, como ninguna otra historia, no puede resumirse en una serie de im&#225;genes fijas y repetitivas. Pero en el caso de la deuda externa argentina hay una genealog&#237;a, si podemos emplear este t&#233;rmino, que puede seguirse desde el siglo XIX hasta hoy. Hay una gran bibliograf&#237;a al respecto, de todas las corrientes historiogr&#225;ficas, hay sentencias de muchos jueces, hay una conciencia p&#250;blica mayoritariamente condenatoria, cuya (&#8230;)&lt;/p&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Fuente: P&#225;gina/12&lt;br class='autobr' /&gt;
Por Espacio Carta Abierta&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La historia de un pa&#237;s, como ninguna otra historia, no puede resumirse en una serie de im&#225;genes fijas y repetitivas. Pero en el caso de la deuda externa argentina hay una genealog&#237;a, si podemos emplear este t&#233;rmino, que puede seguirse desde el siglo XIX hasta hoy. Hay una gran bibliograf&#237;a al respecto, de todas las corrientes historiogr&#225;ficas, hay sentencias de muchos jueces, hay una conciencia p&#250;blica mayoritariamente condenatoria, cuya historia tambi&#233;n es posible hacer. No era la misma esa conciencia en la &#233;poca de Rivadavia, que en la de Roca, que en la de Kirchner, y ahora, en que se lo conmina al pa&#237;s a iniciar un ciclo nuevo de endeudamiento como quien podr&#237;a decir &#8220;se inicia el nuevo a&#241;o escolar&#8221;. Hacia 1822 hab&#237;a una conciencia ingenua, la deuda era garantizada por las tierras de la propia Provincia de Buenos Aires. Cuando se termin&#243; se pagar, varias d&#233;cadas despu&#233;s &#8211;sin que se hubiera recibido pr&#225;cticamente nada, deducidos los intereses y las comisiones&#8211; la conciencia era otra, m&#225;s parecida a un pa&#237;s donde la deuda se manifestaba en infraestructuras &#8211;financieras, ferroviarias, comunicacionales&#8211; ya controladas por gerentes ingleses y vern&#225;culos, que iban a las mismos clubes de golf en los terrenos aleda&#241;os al Ferrocarril, donde fue muy f&#225;cil, como con las minas de Famatina en el siglo anterior, desplazar al d&#233;bil capitalismo criollo, si aceptamos decirlo as&#237;. Aun no se llamaban CEO, pues la tradici&#243;n brit&#225;nica les exig&#237;a al menos que leyeran algo &#8211;Kipling, por ejemplo&#8211; y que no se pusieran nombres de fantas&#237;a. El Pacto Roca-Runciman, de 1933, lo hicieron hombres serios, que al igual que Rivadavia &#8211;que se carteaba con Jeremy Bentham y conoc&#237;a los libros de Destutt de Tracy&#8211;, no cre&#237;an que hubiera otra salida para el pa&#237;s a fin de no perder sus cuotas de exportaci&#243;n de carne, como m&#225;s directamente pod&#237;an pretender Canad&#225; u otras regiones vinculadas al inmediato alcance mundial de la Corona brit&#225;nica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La denuncia de este pacto que convert&#237;a al pa&#237;s en una sucursal frigor&#237;fica es sabido que tuvo la participaci&#243;n de las plumas argentinas m&#225;s calificadas, la del senador Lisandro de la Torre entre ellas, y de un modo m&#225;s riguroso la de Ra&#250;l Scalabrini Ortiz. Se sobre entiende que lo que Federico Pinedo, el ministro de Justo de apellido repetitivo, presentaba como una exigencia vital para la subsistencia nacional (con la creaci&#243;n del Banco Central en el contexto de ese mismo Pacto, a modo de garant&#237;a de cumplimiento), era, al contrario, una prueba de que la crisis mundial se cobraba la autonom&#237;a de las naciones. Lo que hoy llamar&#237;amos una crisis global &#8211;ayer era el nombre de Swift o Armour, y los de hoy salen todos los d&#237;as en los diarios&#8211;, hizo que hayan cambiado varias denominaciones y circunstancias aunque muchos aspectos se asemejan. Sin embargo la situaci&#243;n que llevaba a considerar al pa&#237;s como una mercanc&#237;a, pod&#237;a ser tratada con otros criterios de soberan&#237;a (pol&#237;tica, financiera y t&#233;cnica) que implicaran alternativas posibles de movilizaci&#243;n del ahorro y el capital p&#250;blico, y la soberan&#237;a de su mercado y nivel de actividad econ&#243;mica. Una fuerte mentalidad probrit&#225;nica lo imped&#237;a, aunque no fuera la de t&#233;cnicos empresariales sin historia, tal como los que aparecieron ahora, luego de ser sazonados en criterios de refinamiento servil que, de tan graves que son los actuales, no siempre los tuvieron sus antecesores. Entrenados por &#8220;couchers del imperio&#8221;, son nuevos dirigentes formados en serie por lo que hace d&#233;cadas se llam&#243; &#8220;pensamiento &#250;nico&#8221;, luego &#8220;hegemon&#237;a invisible del mercado&#8221; y ahora expertos en convertir a las naciones en actos de plusval&#237;a gen&#233;rica de un nuevo estilo especulativo cuyo nombre y teor&#237;a m&#225;s rigurosa (y condenatoria), no se tardar&#225; en encontrar desde la capacidad de perplejidad de los economistas m&#225;s sensibles del mundo. Es que se deber&#225; responder con nuevos argumentos a estos miembros fantasmales de los que se llaman a s&#237; mismos &#8220;equipos&#8221;, integrados por partidarios de una facciosa e inhumana racionalidad financiera, y tambi&#233;n por algunos que remontan su alcurnia a viejas familias que vivieron dentro de las estructuras cl&#225;sicas del poder nacional. Una m&#243;dica aristocracia siempre es necesaria para cubrir a las nuevas tecnocracias. La reconversi&#243;n de la conciencia es una forma precavida de la &#233;tica globalizada, su &#233;gloga declinante y &#8211;como se dec&#237;a antes&#8211; francamente entreguista.La historia m&#225;s a mano, refiere una muerte con que la resistencia pol&#237;tica pag&#243; estas limitaciones de grupos pol&#237;ticos y el necio empecinamiento de personas concretas. El acuerdo Roca-Runciman se cobr&#243; la vida del senador Bordabehere, que muri&#243; por el otro, que tiempo despu&#233;s acabar&#237;a suicid&#225;ndose quiz&#225;s en una medida no desatendible, debido a aquel asesinato en el Senado de la Naci&#243;n: el ya mencionado Lisandro de la Torre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el siglo XX, el &#250;nico tramo en que el pa&#237;s tuvo deuda externa cero fue en 1948, durante el primer gobierno de Per&#243;n, que adem&#225;s nacionaliz&#243; el comercio exterior con el IAPI. En 1952, se inician contactos con el Eximbank y con la Standard Oil de California, lo que implicaba inversiones extranjeras que por un lado chocaban con aspectos doctrinarios de la &#8220;tercera posici&#243;n&#8221;, pero otro lado eran temas de la creciente oposici&#243;n al gobierno de Per&#243;n, donde coincid&#237;an en la cr&#237;tica tanto sectores nacionalistas como los que luego de derrocado Per&#243;n sumar&#237;an al pa&#237;s al Fondo Monetario Internacional (adjudicable a la pol&#237;tica de Krieger Vasena). Por su parte, el Plan Prebisch hizo cesar al IAPI, no obstante lo cual se manten&#237;an las visiones negativas que los financistas norteamericanos ten&#237;an ante las posiciones de la recientemente creada Cepal, con sus p&#250;blicas manifestaciones de cr&#237;tica al &#8220;deterioro de los t&#233;rminos de intercambio&#8221;. En a&#241;os posteriores Jauretche, fuerte adversario de Prebisch, reconsiderar&#237;a muchas de sus posiciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es que no eran &#233;stos nudos f&#225;ciles de desatar. Son tambi&#233;n los tiempos donde se inicia la deuda con el llamado Club de Par&#237;s y los tiempos en los cuales el frondizismo revierte su pol&#237;tica petrol&#237;fera restrictiva de la inversi&#243;n externa por una apertura sin limitaciones que ensalzaba el efecto ben&#233;fico del capital extranjero en todos los sectores de la econom&#237;a. Los a&#241;os m&#225;s recientes nos traen palabras nuevas que no tienen muy distintos significados a los endeudamientos anteriores, pero hacen todo m&#225;s abstracto y grosero, como &#8220;megacanje&#8221; y otras, que ya significan un escal&#243;n m&#225;s en la p&#233;rdida de acciones autodeliberativas de las econom&#237;as nacionales. Hay funcionarios permanentes de esta noci&#243;n de &#8220;mega canje&#8221;, que se convierte en una forma de gobierno, casi una categor&#237;a epistemol&#243;gica, no solo hoy presente en el gobierno de Macri &#8211;con los mismo funcionarios que tuvieron estas pr&#225;cticas en las gestiones de Cavallo, donde el Estado absorbi&#243; la deuda privada&#8211; sino que se la eleva a una categor&#237;a casi equivalente a la de plusval&#237;a gubernamental. Ya no una mera plusval&#237;a proveniente de la deuda y la sobre deuda sobre la sobre deuda, con el consiguiente productividad de los intereses, sino de un modo ideol&#243;gico profundo de gobierno, estructuralmente ilegal si tomamos en cuenta acepciones tradicionales. Todo el pa&#237;s se convierte en una forma de plusval&#237;a, no solo sus tierras, como en la &#233;poca casi inocente de Rivadavia o en el caso de los ferrocarriles, frigor&#237;ficos, compa&#241;&#237;as el&#233;ctricas y tranv&#237;as en la d&#233;cada del 30 del siglo XX, sino que la aparici&#243;n del un&#225;nimemente aceptado concepto de &#8220;fondos buitre&#8221; nos hace entrar en otra etapa m&#225;s grave y catastr&#243;fica. Hablar de &#8220;Chicago Boys&#8221;, con lo grave que aquello era, parece hoy una p&#225;gina amarillenta del pasado, pero antecedente inevitable de lo que ahora ocurre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entramos a una situaci&#243;n en que ya hay una mimetizaci&#243;n completa en el pensamiento de los detentores de cupones de la deuda con los funcionarios que deben aceptar las condiciones m&#225;s arbitrarias de pago, distintas a las que ya se hab&#237;an negociado &#8220;in extremis&#8221; durante el gobierno de N&#233;stor y Cristina Kirchner. Un n&#250;cleo &#8220;global&#8221; de especuladores especializados en quiebras masivas de territorios imaginarios del Capital (pero que son partes concretas del habitar y del vivir de n&#250;cleos humanos en todo el mundo), aliados a secciones colonizadas y fundamentales de tribunales de justicia que &#8220;se dan su propia ley&#8221;, y medios de comunicaci&#243;n masivos con l&#243;gicas de control de audiencias que tratan como a &#8220;silobolsas&#8221; (como commodities que se retienen o se exportan, o se liquidan seg&#250;n tiempos financieros propios, esto es, ven al p&#250;blico como un &#8220;p&#250;blico transg&#233;nico&#8221;) consiguen deteriorar hasta consecuencias inimaginables la vida nacional, llamando &#233;xito en las negociaciones a lo mismo que llaman &#8220;&#233;xito&#8221; estas nuevas formas del capitalismo mundial, que saben que sus deudores ser&#225;n &#8220;serios&#8221; sin mantener ellos ninguna obligaci&#243;n de serlo, cualquiera sea el contenido que le demos a la palabra serio. El &#233;xito del negociador es el mega&#233;xito del deudor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siendo un peligro que han denunciado muchos pa&#237;ses &#8211;para seguir siendo pa&#237;ses, naciones, comunidades autogobernadas&#8211;, en la Argentina tenemos por fin &#8211;luego de una larga historia que seguramente puede ser mejor contada&#8211; la coincidencia total entre el pensamiento de los holdouts y los que detentan el gobierno, los HoldGobernment, tambi&#233;n con mentalidad de bonistas. Han convertido a nombres como Griesa, Pollack, Singer, en ciudadanos comunes de este pa&#237;s, buenos muchachos, abuelitos que caminan por la city pidiendo ayuda y mirando ansiosos hacia el Banco Central. En su mirada de &#225;guila, ellos saben que salvo en un per&#237;odo reciente de su historia, el Banco Central fue fundado con una supuesta independencia de los gobiernos, solo para custodiar los intereses de los pactos de sumisi&#243;n financiera del pa&#237;s. La respuesta ante esta situaci&#243;n excepcional y de grav&#237;simas consecuencias para el pa&#237;s, debe ser en&#233;rgica. Se reinicia el ciclo del endeudamiento nacional y en este caso, con el conjunto de la vida econ&#243;mica, pol&#237;tica y cultural como siendo la plusval&#237;a de esta anomal&#237;a econ&#243;mica mundial, causa estructural de la pobreza colectiva. En ese caso, el Congreso de la Naci&#243;n debe contar con la dignidad suficiente para impedir que se voten esos acuerdos, que bajo el pretexto de que &#8220;se acab&#243; el default&#8221; reiteran antiguas verg&#252;enzas que la pol&#237;tica del presente y las generaciones futuras sabr&#237;an condenar.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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